Apreciado cliente,
Estamos viviendo unos tiempos económicamente muy difíciles. Parece, si nos atenemos a lo que nos llega de los medios de comunicación y ciertamente también, lo que ocurre a nuestro alrededor, que todo se desmorona.
Ante dicha situación nuestro mensaje es de animarle a resistir de forma pertinaz. Si somos capaces, cada uno desde nuestro negocio, a visualizar un futuro mejor, estaremos predisponiéndonos afectivamente a afrontar con optimismo las dificultades reales que deberemos superar. Esa predisposición animosa, positiva, es la sangre que debe nutrir nuestras acciones como empresarios.
Conscientes de nuestra modestia como empresa y que el asunto que en este escrito nos ocupa nos sobrepasa de forma abrumadora tan solo hemos pretendido contribuir, aunque sea de forma apenas perceptible, con un grano de arena a su pesada carga de sacar adelante su negocio.
Si todo en la vida pasa y no hay mal que cien años dure, perseveremos conscientes de que después de la tempestad siempre llega la calma.
Reciba un afectuoso saludo.
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José
Mª Tey de Salvador |


